Abriendo bares vacíos de mañana.
Esperando en la tarde de los bares vacíos.
Reabriendo sucursales al destierro. Espero otra señal y escucho como se me resquebraja el alma: resuena gimiendo como un crepitar de llamas, un chasquido de hojas secas quebrándose en la madrugada.
Crepitando mi alma gimiendo se quiebra resquebrajada.

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