Cuando los principes azules saben a chocolate los pinto de malva y les dibujo arrumacos de amor en la ventana. Esta noche está oscura y no queda nadie en el paraiso cuando tú te vas. No quedan suspiros en mi nuca, ni arañazos en el tejado, no duermo y pienso en tu corazón errante aunque no quiera. Da miedo que no regreses desde esas noches sin lunas. Aquí estoy, si es que no me he equivocado. Ojalá me estés echando de menos.

Auuuuuuuuuu !!!!!!!